Por su actualidad e interés, rescatamos de la hemeroteca este enorme artículo de Antonio Félix del 4 de Septiembre de 2008, uno de los pocos periodistas que se han atrevido a contar la verdad de las cosas sin ningún tipo de reparo. Repasándolo con calma, pueden entenderse con claridad algunas decisiones judiciales de los últimos días que no terminamos de comprender en su totalidad:


Las ‘Tontas’ se vuelven realmente tontas

Antonio Félix, El Mundo, 4-sep-08


LAS EMPRESAS CON LAS QUE LOPERA HABRÍA COMETIDO UN SUPUESTO DELITO SOCIETARIO EN EL BETIS ENTREGAN CUENTAS IRREGULARES LA JUEZ ESTUDIA RECLAMAR A SUS TESTAFERROS

Las maniobras de Manuel Ruiz de Lopera para intentar probar la bondad de su gestión en el Betis siguen provocando auténtica perplejidad.


El ex presidente verdiblanco sigue preparando su defensa en el proceso abierto después de que la Fiscalía del Estado y dos asociaciones béticas le acusaran de un presunto delito societario. La causa la instruye la magistrada del Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla, Mercedes Alaya.

Antes de las vacaciones, Alaya designó a dos inspectores de Hacienda para que investigaran las cuentas del Betis y de dos sociedades instrumentales de Lopera, Tegasa y Encadesa. Varias sentencias judiciales detallaron el fraude cometido con las mismas en el club, al que cobraron millones de euros por una supuesta gestión que, según los tribunales, no realizaron.

Alaya consideró que había indicios no sólo de la comisión de un delito societario, sino que éste habría sido continuado desde el año 1993. O sea, prácticamente desde que Lopera accedió al poder en el club verdiblanco.

La acusación fulminaba el mito de mecenas del club que acompañó a Lopera, para alertar de que sucedía exactamente lo contrario.

Lopera llamaba cariñosamente a Tegasa y Encadesa Las Tontas, y les profería una relevancia vital: «Sin mis empresas, el Betis se muere». Tras varias sentencias judiciales, la acusación de la Fiscalía y la investigación de la juez Alaya, el empresario bético comprendió que iba a necesitar algo más que su palabra para salir airoso del caso.

La defensa de Lopera la coordina el bufete Montero-Aramburu, con destacados miembros, como el ex fiscal jefe de Sevilla Alfredo Flores, al servicio del máximo accionista verdiblanco.

Hasta el momento, ciertos datos para la citada defensa han generado una inevitable controversia. Así ocurre con una extraña cláusula nunca auditada y desconocida hasta el año pasado, por la que Encadesa se obligaría a devolver la casi integridad de sus beneficios al Betis. Los opositores sospechan que dicha cláusula fue añadida a posteriori e irregularmente.

Aquel movimiento ya sugirió una intención de corregir la relación entre el Betis y sus empresas satélites. Hoy existen más datos al respecto, no menos controvertidos.

El diario ABC informó ayer de los baldíos intentos de Encadesa y Tegasa por regularizar su contabilidad. Hay que recordar que las empresas que gestionaban (y que cobraban) decenas de millones de euros del Betis estaban oficialmente clausuradas en el Registro Mercantil, por no haber presentado sus balances en los últimos años.

O sea, supuestamente el Betis depositaba su patrimonio en dos empresas fantasma, sin contabilidad conocida y, por tanto, sin que sus accionistas pudieran saber a ciencia cierta dónde iba y qué se hacía con el dinero del club. Un feo asunto para explicar delante de un tribunal.

Para remediarlo, durante el verano los gestores de Encadesa y Tegasa se pusieron manos a la obra. Se trata de Mercedes Ferraro y Guillermo Molina, ambos conocidos testaferros de Ruiz de Lopera.Sin embargo, el Registro no admitió las cuentas que presentaron por básicos errores formales. Según los expertos, tales estarían cometidos a propósito.

Hay que recordar que las cuentas de Tegasa y Encadesa se presentaron con total normalidad hasta el año 2005. Mas , ahora, sus representantes ofrecían los ejercicios 2005-6 y 2006-7 con vulgares incorrecciones en firmas y con administradores y auditores irregulares.

Pero, ¿por qué hacerlo, a sabiendas que la cuentas así serían rechazadas? Precisamente para que fueran rechazadas. Ésa es, al menos, la opinión de expertos y de fuentes del caso por el presunto delito societario.

La ligazón es la siguiente: la piedra filosofal del proceso que dirige la juez Alaya es cuantificar la cifra del supuesto desfalco que habría sufrido el club. Solamente así se podría fijar una pena acorde (el delito societario está fuertemente sancionado, con prisión de hasta cuatro años).

Si los inspectores señalados por la juez no pueden obtener la contabilidad de las empresas de Lopera en los últimos años se hará, evidentemente, más complicado fijar la sanción. Según las citadas fuentes, la intención de, al menos, dilatar el proceso parece evidente.

Sin embargo, el juzgado no actúa a ciegas. Según pudo conocer EL MUNDO, la Guardia Civil ya requisó varia documentación de las mismas sedes de las citadas empresas. Asimismo, la juez estudia la petición de la asociación Por Nuestro Betis para que los admnistradores de Tegasa y Encadesa le entreguen directamente sus balances.

La obstrucción a la justicia, en cualquier caso, tampoco es una novedad en este caso. La juez Alaya amonestó al presidente del Betis, José León, y amenazó con enviar a la Guardia Civil si persistía en su negativa de proporcionar los documentos que había requerido al club.

En este sentido, hay que recordar que, en su demanda, Por Nuestro Betis solicitó que también se depuren las responsabilidades de los miembros del consejo de administración que han transigido con el fraude investigado.

La causa por el presunto delito societario es la principal a la que se enfrenta Lopera, pero no la única. En breve tendrá lugar la audiencia previa en el caso de la impugnación de la última Junta de Accionistas, solicitada por las plataformas Béticos por el Villamarín y Por Nuestro Betis tras las graves irregularidades allí cometidas.

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APOYOS

Baile de auditores

Auditar las cuentas del Betis y de sus empresas satélites parece que se está convirtiendo en un ejercicio complicado.

Así se desprende del baile de empresas auditoras que se está produciendo en torno a estas sociedades, y que en el caso de Tegasa y Encadesa ha propiciado que el Registro Mercantil rechace sus cuentas.

En realidad, la situación se complicó desde hace un año, cuando se finiquitó la relación con ‘Rubio Membrive y Gisbert’, la empresa que había auditado las cuentas del Betis y de estas sociedades de Lopera durante la última década.

La resolución del contrato con ‘RMG’ vino a coincidir, casualmente, con el estallido del presunto delito societario. Uno de sus últimos trabajos fue auditar una ‘cláusula fantasma’ básica para la defensa de Lopera, y que, al parecer, se les había pasado por alto durante varios años.

Ahora, Lopera ha contratado a varias empresas, con suerte desigual.El Registro Mercantil ha rechazado las cuentas de Tegasa al no revocar a sus antiguos auditores, y por designar a los nuevos tras los ejercicios económicos que debían evaluar.

Igual suerte corrió Encadesa, en este caso por no aportar el DNI del nuevo auditor, José Antonio Arribas, conocido en el mundillo futbolístico por liquidar en el pasado una empresa de los Gil.

Y ‘Bsport’ pide explicaciones

No, evidentemente no se trata de explicaciones sobre la trama societaria de Lopera, su supuesto fraude al club o el curso del proceso judicial al respecto. Al grupo ‘Bsport’, que dentro de un mes justo debería ser el accionista mayoritario del Betis, no le preocupan esas cosillas. Su malestar viene dado por otro motivo, una sospecha, apenas una leve sugerencia: la que realizó Lopera de que «podría» seguir como jefe al frente de la entidad.

Al aún máximo accionista se le escapó en un momento de euforia, tras cerrar con Sergio García los fichajes del Betis. En ese momento, su jefe de prensa le dijo que dirigiría a un gran equipo «si seguía»…

«Bueno, si vienen estos señores de ‘Bsport’ y no quieren al Betis, pues seguiremos nosotros adelante», contestó Lopera. De repente, la cortina comenzaba a caer. Tampoco es una gran sorpresa, porque nadie cree en la esperpéntica venta. Nadie, salvo ‘Bsport’, que supuestamente adelantó 10 millones como señal de compra. Según informó la Ser, el relevo de Lopera, Francisco Sánchez, reclamó explicaciones a su colega.

En otro orden de cosas, más serias, el grupo de accionistas ‘Por Nuestro Betis’ sigue adelante con su propuesta de pedir una Junta Extraordinaria, en la que se aclare, entre otras cosas, «la supuesta compra» y «la identificación de los adquirentes».