Lopera con Castano y Rufino

Lopera con Castano y Rufino. Foto: elmundo.es

Por su interés, reproducimos en su totalidad el artículo publicado hoy en Diario de Sevilla relativo a la decisión de la Audiencia Provincial de Sevilla de mantener las medidas cautelares sobre el 31,38% de las acciones de Farusa:

El panorama judicial del Betis vivió ayer un nuevo capítulo con la decisión de la Audiencia Provincial de Sevilla de mantener las medidas cautelares sobre el 31,38% de las acciones de Farusa, que en su momento fueron dictadas por el Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla, tras la solicitud de 17 accionistas de la entidad, y que fueron recurridas por los abogados de Manuel Ruiz de Lopera.

El auto, de 24 páginas, con el que se rechazan los argumentos de los abogados de Lopera, es duro contra éste, y aunque los magistrados dejan claro que no valoran el fondo del asunto, una cuestión que debe conocerse con la decisión del Juzgado de lo Mercantil 1 de Sevilla-el caso quedó visto para sentencia el pasado mes de diciembre- sí apuntan a que “esa apariencia de derecho existe, en cuanto que parece que no se abonó el precio de las acciones”, uno de los puntos con los que justifican la decisión de mantener las cautelares.

Con Lopera ahora mismo en fuera de juego, y a la espera de la sentencia del Mercantil y del próximo juicio penal, la situación de Luis Oliver también sería peor que la que propició ese pacto con Ángel Haro y José Miguel López Catalán –el Betis dispone de una opción de compra del 51,34% de las acciones, una vez que Bitton Sport, la empresa del navarro, fue inscrita como dueña en el Libro de accionistas- atendiendo a esa afirmación de los dirigentes de que el acuerdo se puede romper durante los próximos 18 meses, aunque se desconocen las condiciones en la que se les podría poner término. Ayer los actores que participaron en el acuerdo defendieron su validez, aunque de nuevo encontraron respuesta en las plataformas, que siguen reclamando la salida de Oliver del día a día del Betis.

El pacto es muy bueno para el Betis. Supone una seguridad, un blindaje, unas cartas, para que Bitton, que ahora mismo es el titular de las acciones, no sea dueño del Betis en un futuro. Es sólo una opción de compra que ya la ejercitaremos según interese o no y según decidan los béticos”, aseguró ayer López Catalán, que coincidió en su valoración con Adolfo Cuéllar, uno de los abogados que han participado en la redacción del acuerdo con Oliver. “Esto no afecta en absoluto al acuerdo de Bitton con el Betis. Había un riesgo de que se levantaran las medidas. Es una opción de compra que a lo mejor no interesa ejecutarla. Hoy el precio hubiese sido menor”, admitió Cuéllar, que ahondó en la trascendencia del auto de la Audiencia: “La cuestión fundamental es que lo que llevamos diciendo una serie de béticos desde hace mucho tiempo parece que se confirma rotundamente, Lopera no puso en el 92 el dinero para suscribir las acciones”.

Las plataformas, por su parte, incidieron en la necesidad de cambiar la decisión tomada hace dos semanas con el acuerdo con Oliver. “Se abre una gran oportunidad para unir al bético, romper el pacto entre el Betis y Bitton y hacer un consejo de consenso. El lobo no vino, y si lo hizo, fue de mano de los asustados, los que siempre creen que entregar al club es mejor que luchar”, dijo Emilio Soto, de Béticos por el Villamarín. “En el auto se asegura que las acciones de Farusa no están transmitidas, porque el CSD no lo autorizó, esas acciones no se pueden transmitir. Se debería romper el acuerdo y sacar a Bitton del libro de accionistas”, manifestó José Antonio Tirado, presidente de Por Nuestro Betis.

El auto de la Audiencia defiende que con las medidas cautelares se causa menos perjuicio hasta la resolución del pleito principal, de ahí su mantenimiento. Además, entre otros argumentos para rechazar el recurso de Lopera, al que impone el pago de las costas, expone las contradicciones de la propia Farusa en los autos sobre si suscribió las acciones en 1992, y afirma que la transmisión de acciones de Lopera a Oliver no es efectiva, al faltar la autorización del Consejo Superior de Deportes, como la propia Farusa ha sostenido también en diversos momentos.

 

Fuente: Diario de Sevilla