Si alguien hay que puede presumir de bético, ese es Don Alfonso Jaramillo. A sus 98 años, vio todo lo que se puede ver en el Real Betis. Pero no solo eso, D. Alfonso Jaramillo ha significado una parte fundamental en la Historia del Club; sus aportaciones a la Entidad de las Trece Barras fueron importantísimas: a él le debemos la compra del Estadio por D. Benito Villamarin, en 1961, marcando un hito en la Historia del Beticismo. D. Alfonso luchó como un jabato en los tiempos de la Tercera Division, pues en su domicilio se preparaban los alimentos para que los jugadores del Betis pudieran comer en aquellos desplazamientos por esos campos de Dios, cuando no había un duro en las arcas y la sombra de la desaparición acechaba a la Entidad Verdiblanca. En la actualidad, Jaramillo no esta reconocido debidamente por los rectores del Club, teniendo pendiente una deuda de gratitud con este humilde trianero que tan adentro llevó siempre los colores verdiblancos.

D. Alfonso Jaramillo Gonzalez, nació el 2 de junio de 1914, en la C/ Pages del Corro nº 65, por donde estaba el desaparecido Cine Emperador, en plena Cava de los gitanos trianera. De pequeño, estudio en el colegio S.Jacinto y Reina Victoria, aunque a la escasa edad de 11 años tuvo que dejar los estudios para empezar a trabajar en la taberna de Manolo Parreño, la cual estaba cerca de lo que es la pastelería Filella. Al cabo de un par de años, Alfonso pasaría a trabajar en la Fabrica de ceramica del hijo de José Mensaque y Vera, donde permanecería unos años. De allí se iría de botones a la oficina de la Fabrica, situada concretamente en la Calle San Jacinto, en donde aprendió a escribir a maquina y contabilidad. Al fallecer un empleado de la oficina, Alfonso paso a ocupar su sitio de contable. Sin embargo, al movilizarse su quinta durante la Guerra Civil, en febrero de 1937, es llamado a filas, licenciándose finalmente el 26 de junio de 1939. Al día siguiente de la licenciatura, Jaramillo acude al por entonces maltrecho Estadio de Heliopolis con el interés de hacerse socio de nuevo, pues Alfonso recuerda que “empecé a hacerme socio desde muy joven, acudiendo incluso al Campo del Patronato”.

( I ) Desde muy pequeño, en el Patronato ( Extraído de su biografía: “Alfonso Jaramillo, entre Triana y el Betis):

“Sería quizá durante bien avanzada la segunda mitad de los años veinte cuando mi cuñado Fernando del a Flor Ramírez me llevaba al Campo del Patronato Obrero, terreno éste donde el Real Betis Balompié jugó sus partidos desde 1918 hasta 1936. Yo era muy pequeño y, pese a los difusos recuerdos aún conservo en la memoria una anécdota sucedida al final de un partido que presencié en el terreno sevillista de Nervión. El Betis había perdido 3-0 y su cuñado, muy dolido por la derrota, le dijo: “¿Qué te parece haber perdido de esta forma?”; a lo que yo le contesté: “Bien. Pues ahora soy aún más bético que nunca”. Es decir, mis sentimientos en aquellos momentos se acrecentaron de tal forma, que quizá ese momento marcaría mi sentir y mi actuar con el paso de los años hacia el Real Betis Balompié.”

“Mi beticismo fue creciendo. Me encantaba colaborar con el Secretario Técnico del Club, Don Manuel Simó –otro bético de ley- a la hora de hacer los carnets de socio que se elaboraban enla Secretaríadel Real Betis, situada por aquellos años enla Calle Bilbao, la cual como bien saben fue destruida durante los combates que hubo cerca dela PlazaNuevadurante los primeros momentos dela Guerra Civil.Pues bien, mi labor consistía en utilizar un troquel el cual perforaba en el centro del carnet, formando con agujeros el escudo del Betis. En una ocasión tuve la alegría de encontrarme allí con Don Antonio Moreno Sevillano, que era a la sazón Presidente del Club. Don Antonio, al verme enfrascado en mis tareas, no dudó en decirle a Simó: “Este muchacho que tenemos aquí va a ser un buen bético”. Efectivamente, el Presidente que nos dio el glorioso título de Liga de 1935 no se equivocó ni un ápice en sus afirmaciones. El tiempo dio toda la razón a Moreno Sevillano.”

“Entre mis recuerdos de aquellos partidos jugados en el Patronato, me viene especialmente a la memoria un encuentro jugado contra el Fútbol Club Barcelona, el cual se empató a uno debido al desastroso arbitraje del colegiado Ramón Melcón quien llegó a anular tres goles a los béticos. Lo resaltable de aquel partido fue el famoso silletazo que un aficionado le propinó al Sr. Melcón, que pude contemplar en primera persona. Aquel aficionado tiró una silla hacia donde se encontraba el trencilla, pero no le llegó a impactar. Sin motivo aquellos hechos sirvieron para que el partido fuera suspendido y el Club sancionado.”

“Sobre el Campeonato de Liga que ganamos, en 1935, pude ver muchos partidos en el Patronato. Recuerdo la fiereza del dúo defensivo Areso-Aedo, la seguridad del portero Urquiaga, de Saro…Mis contactos con el jugador Larrinoa y con su hijo, Pachi, con quien tengo amistad hasta nuestros días, continuaron a pesar de que su padre tuvo que dejar al Club. Lo mismo me pasó con Peral y con Saro, de quienes hablaré detenidamente más adelante.”

Al dejar la Fabrica de Mensaque, allá por los años 54-55, Alfonso adquiere junto a varios socios una fabrica de losetas situada en la calle Aniceto Saenz. Sin embargo, aquel negocio no funcionaria muy bien, por lo que el trianero decidió establecerse por su cuenta, visitando a clientes dentro de lo que es la ceramica. Sin embargo, Alfonso fue beneficario de un premio de la radio, en un programa de Bobby de Glane; con aquellas 40.000 pesetas, Alfonso se hizo de un terreno en la Cartuja, situado al lado de una fabrica de corchos. Concretamente, Jaramillo monto un tejar de ladrillos de suelo. Paralelamente a lo anterior, Alfonso trabajaba como Concejal del Ayuntamiento, permaneciendo en dicho puesto unos seis años consecutivos, abandonando temporalmente el negocio de los ladrillos, retomando de nuevo la ocupación en la fabrica del apoderado de los hijos de José Mensaque, donde estuvo dos años, como representante de azulejos, jubilándose de tal labor.

 Trianero de pro y hasta la medula
D. Alfonso Jaramillo, trianero hasta los huesos, nunca dejó de colaborar para engrandecer a su barrio. En 1960, D. Alfonso hizo de Rey Baltasar en la Cabalgata de Triana, organizada por la Peña Trianera, presidida en aquel entonces por D. Alfonso, quien hizo de mediador con el Exmo Ateneo, siendo Concejal en 1958, para que la Cabalgata pasara por el Arrabal. En 2002, fue nombrado Trianero de Honor; mientras que en 2006 fue vocal de la Comision Organizadora del 75º Aniversario de la Peña Trianera. Por fin, el 12 de diciembre de 2008, se reinagura la Plaza Alfonso Jaramillo, situada en la esquina de la calle Pages del Corro con la calle San Vicente de Paul. La Plaza se corona con un azulejo donado por la Asociacion Amigos del Centenario.

Jaramillo….y el Betis del Manquepierda

En el verano de 1947 el Real Betis estaba recien descendido a la Tercera Division. Por un casual, Jaramillo y el nuevo Presidente, D. Pascual Aparicio, mantuvieron una conversacion al coincidir en el autobus camino de Chipiona. Aparicio, segun palabras de Jaramillo, quedo encantado con el pensamiento y las ideas del trianero, proponiendole a este su incorporacion a la nueva Junta Directiva, a la que D. Alfonso se adscribio como vocal, permaneciendo en dicho puesto hasta el 20 de diciembre de 1951, cuando D. Pascual Aparicio presento su dimision irrevocable, siendo sustituido por una gestora transitoria con D. Evaristo Perez Cortes a la cabeza.

Aqueños años en Tercera, fueron realmente duros. La marcha del Club estaba revestida de una palidez enorme. Segun Jaramillo: “Hubo años en que el numero de socios no llegaba a quinientos, por lo cual teniamos que aviarnoslas como podiamos”. Y entonces, es cuando sale a relucir la labor de D. Alfonso: “En mi domicilio preparabamos los bocadillos para los jugadores. Mi esposa, Dª Clara Aracil Campos, muy betica, no escatimaba esfuerzos en tales labores”. Y es que eran muchas horas de sacrificio para que los jugadores beticos pudieran tener listo su almuerzo en aquellas duras salidas a Tanger, Jaen, Huelva o Cadiz.

Alfonso Jaramillo, actuó de Vocal, Tesorero y Contable, durante el periodo 1947-51, los años mas duros del Club en Tercera. En la imagen, sentando a la izquierda del todo. A su lado, tres leyendas del beticismo: D. Andres Aranda, D. Pascual Aparicio y D. Jose Valera Nocera. La foto, sin fechar, podria datarse de entre 1948 y 1950, años en que Aranda fue el entrenador del Real Betis:

El 23 de marzo de 1949, se cita un hecho importante en la Historia del Club, pues se celebra el partido homenaje al jugador Angel Saro, tras diecinueve años al servicio de los colores verdiblancos, colaborando D. Alfonso Jaramillo en la preparacion del evento.

Arriba, prolegómenos del partido entre el Real Betis y una seleccion de jugadores andaluces en el Homenaje a Saro. A la izquierda, el directivo trianero portando regalos; y en el extremo derecho, Peral.

Continuando con el anecdotario, Jaramillo desvela hechos como el sucedido en una salida, al tomar los jugadores el tren para un desplazamiento amistoso a Malaga; por lo visto, la expedicion compro los tickets mas baratos, por lo que figuraron como un improvisado coro de campanilleros. En otra ocasion, recuerda las anecdotas del jugador Villarin, quien gozaba de una tecnica excelente y era de lo mejorcito que por aquellos años corria por Heliopolis. En una ocasion, los beticos jugaban en Andujar ante el Iliturgi, y Antonio Villarin se disponia a lanzar un libre directo, pero lejisimos del marco contrario, pues el balon se encontraba a la altura del banquillo verdiblanco. Villarin, un momento antes de lanzar el balon, miro a Jaramillo y le dijo “Alfonso, esto va a ser gol”. Jaramillo mostro una cara, mezcla de incredulidad y de sorna, al no imaginarse que aquella falta pudiera finalizar entre las redes. Sin embargo, Villarin transformo en gol aquel golpe franco, y le dijo a Jaramillo entonces: “¿Ve usted lo que le dije?”. Y D. Alfonso le respondio: “Si señor, usted llevaba toda la razon”.

De aquellos años, Jaramillo recuerda con cariño a D. Pascual Aparicio: “Pascual era agente de aduanas, y tanto su domicilio como su negocio se hallaban cerca de la Torre del Oro…el lo dio todo por el Betis, nunca se quedo con un duro, y ni siquiera recupero lo que ponia. Era tan buena persona, que al ex-jugador Peral lo coloco de chofer en su automovil”.

Siguiendo con el recuerdo de aquellos años….”Lo pasabamos canutas hasta para comprar material. Los suministros deportivos se compraban en la tienda del Siglo Sevillano, cerca de la calle Francos. Recuerdo que el tendero a quien llamabamos “Pepe el del Siglo”, a veces nos negaba el material, porque en ocasiones no se podia pagar, ni siquiera a plazos”.

Continuando con el anecdotario, Jaramillo desvela hechos como el sucedido en una salida, al tomar los jugadores el tren para un desplazamiento amistoso a Malaga; por lo visto, la expedicion compro los tickets mas baratos, por lo que figuraron como un improvisado coro de campanilleros. En otra ocasion, recuerda las anecdotas del jugador Villarin, quien gozaba de una tecnica excelente y era de lo mejorcito que por aquellos años corria por Heliopolis. En una ocasion, los beticos jugaban en Andujar ante el Iliturgi, y Antonio Villarin se disponia a lanzar un libre directo, pero lejisimos del marco contrario, pues el balon se encontraba a la altura del banquillo verdiblanco. Villarin, un momento antes de lanzar el balon, miro a Jaramillo y le dijo “Alfonso, esto va a ser gol”. Jaramillo mostro una cara, mezcla de incredulidad y de sorna, al no imaginarse que aquella falta pudiera finalizar entre las redes. Sin embargo, Villarin transformo en gol aquel golpe franco, y le dijo a Jaramillo entonces: “¿Ve usted lo que le dije?”. Y D. Alfonso le respondio: “Si señor, usted llevaba toda la razon”.

De aquellos años, Jaramillo recuerda con cariño a D. Pascual Aparicio: “Pascual era agente de aduanas, y tanto su domicilio como su negocio se hallaban cerca de la Torre del Oro…el lo dio todo por el Betis, nunca se quedo con un duro, y ni siquiera recupero lo que ponia. Era tan buena persona, que al ex-jugador Peral lo coloco de chofer en su automovil”.

Siguiendo con el recuerdo de aquellos años….”Lo pasabamos canutas hasta para comprar material. Los suministros deportivos se compraban en la tienda del Siglo Sevillano, cerca de la calle Francos. Recuerdo que el tendero a quien llamabamos “Pepe el del Siglo”, a veces nos negaba el material, porque en ocasiones no se podia pagar, ni siquiera a plazos”. Abajo, una comida en la que aparece “Pepe el del Siglo”, junto a Alfonso.

D. Alfonso tambien participo en la circunstancia de la famosa rifa del carro. Un dia, un señor valenciano propuso acordar con el Betis la rifa de unas papeletas para vender un carro con mula. Alguien de confianza le comento a Jaramillo que el propietario levantino no era de fiar, por lo cual Jaramillo se llevo el carro como prenda de fianza hasta que acabara el sorteo de las papeletas, al final de la calle Alvar Nuñez, en el Barranco de Mensaque, donde un carretero conocido de Jaramillo tenia una cuadra. El carro y la mula, permanecieron dos dias en aquel lugar. Finalmente, se dio la circunstancia que el sorteo le toco al Real Betis Balompie, que acabó por revender el carro a su dueño.

( II ) Continuamos extrayendo de su biografía:

“Creo que la Afición, pese a que es soberana, no fue justa al final con Don Pascual, un hombre que tanto había hecho por el Club, repleto de cariño y de desprendimiento. Rememoro que el dieciséis de septiembre de 1951 perdimos en Heliópolis por 1 gol a 3 con el Almería. Tras el partido la bronca al Palco fue descomunal, llegándose a escuchar insultos de cierta gravedad. Don Pascual decidió presentar la dimisión aquel mismo día, y junto a él nos fuimos gran parte de su Junta Directiva. Nuestro Presidente había dicho “basta.”Atrás habían quedado años de altruismo y de una generosidad sin límites. Inclusive recuerdo que una leyenda del Betis, el jugador Peral, una vez retirado de sus quehaceres futbolísticos y de algunos escarceos como entrenador, encontró en Aparicio una salvación a sus situación económica, llegando a trabajar como chófer para él. Con el paso del tiempo, Don Pascual le mantuvo a Peral su emolumento cuando el mítico Peral cayó gravemente enfermo.

La llegada de Don Manuel Ruiz Rodríguez y el Ascenso a Segunda División

 Don Manuel Ruiz Rodríguez, coriano, fue un hombre que llegó a la presidencia no como hombre fuerte, sino que realmente una serie de béticos adinerados de por aquel entonces, decidieron reunirse entre ellos para dar carpetazo de una vez por todas ala Tercera División. Es cierto que Ruiz Rodríguez participó muy activamente durante las tres campañas en que se mantuvo al frente del Club, pero gran parte del mérito financiero de aquel ascenso más bien estuvo orientado en otros béticos que no llegaron a salir claramente a la palestra. Tengan en cuenta la aparición en la vida política verdiblanca del Teniente General Don Eduardo Sáenz de Buruaga, quien irrumpe poderosamente en aquellos años, y que significó una excelente mediación para le llegada de nuevos refuerzos. También hay que tener en cuenta que en 1952 se pasó a tener casi cuatro mil quinientos socios, y es que posiblemente Don Manuel Ruiz estuvo muy bien asesorado en la cúpula de su Directiva.

Artífice fundamental en la compra del Estadio de Heliópolis al Ayuntamiento:

Una vez terminado el período de Alfonso Jaramillo como Directivo del Real Betis Balompié, y paralelamente ejerciendo como Concejal del Ayuntamiento de Sevilla, bajo esa faceta de su vida, nuestro biografiado intervendrá de nuevo y de forma decisiva en un aspecto que será importantísimo enla Historia y el devenir del Club heliopolitano:la Adquisiciónen propiedad del Estadio de fútbol, una vieja aspiración en la vida verdiblanca que tendría su consumación durante el período de la presidencia de Don Benito Villamarín Prieto. Igual que Alfonso nos relató la anterior etapa, nada mejor que continúe contándonos como se fraguó tal empresa, que comenzó en un día de 1958.

“Un buen día, Villamarín se puso en contacto conmigo y me dice “quiero comprar el Estadio para nuestro Betis; tú eres Concejal del Ayuntamiento y necesito tu colaboración para este proyecto”. Yo le contesto sin pensarlo, afirmándole en ese momento que no sólo podía contar conmigo, sino que también con el Estadio. Don Benito se sorprendió muchísimo y me preguntó que me explicara más hondamente mi respuesta. Le aconsejo en primer lugar que no haga ningún escrito tal y como él había pensado, porque a la mañana siguiente cuando llegué al Ayuntamiento, lo primero que hice fue pasarme por el despacho del Sr. Alcalde Don Mariano Pérez de Ayala, y le comunico que Don Benito Villamarín, Presidente del Real Betis Balompié, pretende ser recibido por él, más yo tengo el mismo interés en que lo reciba. Don Mariano consulta su reloj y me dice que son las diez menos diez, y que si le parece que lo reciba sobre las once de la mañana. Yo se lo agradezco, salgo del despacho y llamo a Don Benito, diciéndole que el Alcalde lo recibirá a las once, y que yo lo esperaba en la misma puerta del Consistorio. A la hora prevista llega al Ayuntamiento Don Benito y lo acompaño ala Alcaldía, se lo presento al Sr. Alcalde y me retiro para que ellos hablen. Mientras, espero enla Secretaría.Ala media hora se abre la puerta y el Sr. Alcalde le acompaña hasta la misma puerta. Acto seguido voy hacia Villamarín y le pregunto qué tal ha ido la reunión; él me contesta diciéndome que todo ha estado estupendamente y se marcha. Acto seguido comienzo mi trabajo de hablar con el jefe del Negociado de Propiedades, que era muy amigo mío; después voy ala AsesoríaJurídicay hablo con los Letrados del Ayuntamiento y les pido a todos su colaboración. Todo comenzaba a marchar como pretendía.

A partir de aquellas fechas ya todo comienza a irse ordenando y en varias ocasiones figura en el orden del día de los Plenos ordinarios para someter las normas a acuerdos plenarios. Cada vez que este asunto figuraba en el orden del día, yo llamaba a varias peñas béticas y les pedía a sus presidentes que fueran en lo posible a presenciar el Pleno, cosa que ellos cumplían religiosamente ocupando el lugar destinado al público. Recuerdo que el Alcalde se fijaba en mí y me decía prácticamente con la mirada que yo lo había planeado todo, mas le hacía gestos ignorando lo que ambos veíamos. Esto siempre era importante, porque los capitulares tenían mejor trato para las propuestas fueran favorables. Así fue pasando el tiempo, mas recuerdo que en el último Pleno al que yo podía asistir, puesto que terminaba mi período de Concejal en febrero de 1961, se anuncia el Pleno para el día diecinueve de septiembre de 1960, y en éste debían ser definitivos los acuerdos.

Unos días antes de la celebración recibí el aviso de un amigo que me dijo: “ten cuidado que el Presidente del Sevilla Atlético (Club filial del Sevilla Fútbol Club), Don Antonio Sánchez Ramos, pretende participar en la compra del Estadio de Heliópolis. Tomé buena nota del asunto, celebrándose posteriormente el Pleno en cuestión. Cuando se empieza a tratar el tema de la venta del Estadio, se produce una discrepancia entre algunos capitulares: uno de ellos pide que se deje el asunto sobre la mesa, es decir, que no se continúe; entonces pido la palabra y le digo al Sr. Alcalde: “Solicito que se añada una nueva claúsula para participar en la compra del recinto, la cual debe decir que solamente pueda adquirirlo un Club que militara en Primera División y que no tuviera Campo propio”. De aquella manera evitaba la posibilidad de que una mano negra procedente del eterno rival pudiera intervenir en el proyecto que tan bien estábamos tejiendo. Hubo suerte y de esa manera aquello se aprobó por unanimidad. Más me cabe la satisfacción de que en ese momento gracias a mi propuesta, adjudico el Estadio al Real Betis Balompié, siendo el precio que se había fijado: 14.036.550 pesetas.”

 Medalla de Oro del Club: un premio a su labor por el Real Betis Balompié

“Don Benito Villamarín,reconociendo mi extraordinario trabajo a través del Ayuntamiento para conseguir la adquisición del Estadio, decidió concedermela Medallade Oro del Club; comunicándomelo el día de venticuatro de mayo de 1960, aprovechando la inauguración dela PeñaBéticade Triana, de la que soy su Presidente. Don Benito yla JuntaDirectivaen Pleno, asisten a la cena que ofrecimos por ese motivo. Por su parte, Don Benito Villamarín fue nombrado Presidente Honorífico dela Peña.”Lamentablementeaquella medalla de Oro no está en mis manos, pues hace algún tiempo unos ladrones penetraron en la vivienda haciéndose tanto con la medalla como una enorme cantidad de joyas que pertenecieron en vida a mi esposa, así como muchas fotografías, entre ellas algunas muy antiguas relacionadas con el Real Betis Balompié.”

 Por fin, el doce de agosto de 1961, en el terreno de juego del Betis se consumó la compra del Estadio, asistiendo a la ceremonia el Sr. Cardenal Don José María Bueno Monreal, el Alcalde Don Mariano Pérez de Ayala, el Señor Conde de Halcón, ex Alcalde de Sevilla, el Señor Secretario del Ayuntamiento Don Francisco Carbona Navarro, el Interventor de Fondos Don Antonio González y González de Nicolás, y el Señor Notario. Don Benito Villamarín abonó en ese mismo acto el importe de 14.036.550 pesetas, en un cheque conformado por su Banco”.

“Por aquellas fechas tuve el honor de acudir a varios homenajes, recordando especialmente el que me tributó la Peña Bética de las Mercedes en su domicilio social. Aquella Peña se había fundado en 1958, pues era una agrupación reciente; sin embargo tengo que añadir que fui nombrado Socio Honorario.”

En 1961, Alfonso Jaramillo funda la Federación de Peñas Béticas

Otra de las actividades que satisfaccieron plenamente a Alfonso Jaramillo, fue la creación dela Peña Bética de Triana. Allá por los últimos meses de 1959, supo que un buen bético quería fundar una Peña con el mismo nombre que una accesoría; aquello le pareció impropio y que no se correspondería con el glorioso nombre que representaría, mas poco digna del Barrio de Triana. Se puso en marcha, preparó unos estatutos con rapidez y halló un local en la calle Pagés del Corro número 32, aunque previamente ya tenía comprometidos a quince béticos, quienes firmaron con él los estatutos que se presentaron al Gobernador Civil para su autorización.

Alfonso Jaramillo y el Triana Balompié. Su reincorporación formal al Club

 Según palabras de D. Alfonso Jaramillo, en 1963: “El Triana balompié ya existía desde mi niñez. Permaneció sin competir algunos años, pero federativamente siempre existió”. Sin embargo, en la Federaciones Sevillana, Andaluza o Nacional no hemos hallado registros trianeros que confirmen su inscripción o participación durante el período comprendido entre 1953 y 1962, de lo cual se deduce perfectamente que el primitivo Triana Balompié, existente antes de su, llámese refundación o reflotación a partir de 1962, cuando los trianeros se afilian al Real Betis Balompié, habría prácticamente desaparecido, gracias a la labor de Jaramillo.

El 14 de septiembre de 1963, se produce la inauguración del nuevo recinto del Triana Balompié, tras casi un año en obras. La asistencia del mismísimo Villamarín a la ceremonia muestra una clara dimension de la misma. Según palabras de D. Alfonso Jaramillo, “el terreno de juego del Campo de los P.P. Salesianos quedaría de albero, como antes”, pero “al menos ya disponíamos de un recinto propio, en el que poder disputar los encuentros sin tener que recurrir a otros lugares”.

EL EMBLEMA DE ORO Y DIAMANTES DEL CLUB, LOS AÑOS 80

 En 1984 pertenecí a la Comisión que conmemoraría los 75 años del Campeonato de Liga, tan brillantemente logrado por el Real Betis Balompié. El presidente de entonces, Gerardo Martínez Retamero, me encargó presidente de la comisión encargada de los actos conmemorativos pero bajo la condición de que ahorrara lo más posible. Se encargaron cinco mil llaveros y se vendieron todos, mientras que al Betis no le costó absolutamente nada. Inclusive, llegamos a regalar alrededor de veinte placas; se trajo a Rufino Larrinoa, exjugador dela Liga 34-35, al igual que a su esposa y a su hijo, hospedándose todos en el Hotel Colón. También celebramos una comida en Los Monos. Finalmente sobró ¡ una bolsa de llaveros y cincuenta mil pesetas ¡ evidentemente, todo lo entregamos al Betis. Finalmente no reparé en coger siquiera un llavero para mí.”

Respecto a sus actuaciones relacionadas con el Club tras los 75 años del Campeonato de Liga 34-35, defendí a ultranza ala Entidad, criticando en lo posible a través de medios de prensa la gestión final de Martínez Retamero. Su acuerdo con Proinsur y la posible venta del Estadio fueron determinantes para que su postura estuviera en contra de un Presidente que proyectaba vender aquello que con tanto trabajo habíamos obtenido: la casa del Betis, de los béticos.”Durante aquellos ochenta y parte de los noventa, Alfonso perteneció ala Junta Consultiva del Club, muy crítica con la labor de Gerardo Martínez. Al igual que también formó parte dela Agrupación Bética El Alcázar, grupo siempre en guardia ante los movimientos y decisiones que tomara el Presidente bético Juan Manuel Mauduit, allá por 1982. En aquella agrupación también hubo otros béticos destacados, como fueron Juan Gaviño Ortega, José Núñez Naranjo, Adolfo Palomino Montes, José Luis Fernández Castañón, etc.

 Otros actos participativos, ya en los años noventa

 El cuatro de septiembre de 1992, Alfonso Jaramillo dirigióla Comisiónencargada de homenajear a Ruiz de Lopera, máximo accionista del Real Betis Balompié por aquellos días, así como a Hugo Galera Davidson, expresidente de la Entidad. A ambos personajes se les entregó la Insignia de Oro y Brillantes del Club. Antes del acto se le tributó un homenaje a título póstumo al recientemente fallecido tras una larga enfermedad, al que fue Presidente dela Federación Andaluza de Fútbol y exvicepresidente bético Francisco García dela Borbolla.

 El día 12 de enero de 1996, la revista Mundo Bético que dirige José Gómez organizó un homenaje a Alfonso Jaramillo. El lugar fue el Hotel Garden, en la carretera deLa Rinconada. En el extraordinario acto participaron artistas béticos de la talla de José Manuel Soto, El Mani, Pascual González, o José dela Tomasa, entre otros.

 La Agrupación de béticos veteranos

 “ En 1994 tuve la idea de establecer una asociación que aunara a ser posible a la mayoría de los béticos que han pasado por el Club de una forma u otra. Entre los premiados figuran el escultor e imaginero Luis Álvarez Duarte.

 En febrero de 1997 se crea el Trofeo Luis Bellver, como homenaje póstumo al exvicepresidente bético fallecido recientemente. El Trofeo se entregará anualmente al jugador más regular del equipo.

 Un cambio de actitud muy a tiempo

 “Hay que tener en cuenta que durante muchísimos años había creído, al igual que la mayoría del resto del beticismo, en la figura de Ruiz de Lopera. Mi posición prioritaria siempre ha sido procurar permanecer al lado del Betis, cosa que creí de Lopera, ya que en 1992 se pusieron los avales y se salvó el Club de un posible descenso administrativo. Posteriormente, en el terreno deportivo, también es cierto que bajo la égida de este señor se consiguieron ciertos logros y una relativa estabilidad; sin embargo ya hacía tiempo que las noticias sobre la despatrimonialización del Club se hallaban en circulación. Aunque fui digiriendo aquella situación lentamente, cada vez más me daba cuenta de que existía un gran núcleo del beticismo que sufría, y que también había muchos béticos que también eran conscientes de la realidad de la Entidad, que eran luchadores que sin pedir nada a cambio, colaboraban para combatir y destapar aquel entramado de falsedades que desde hacía bastantes años Ruiz de Lopera había montado. El día que estallé definitivamente, fue durante los días anteriores a un partido disputado el 19 de noviembre de 2007, cuando Alfonso recibió una llamada por teléfono del presidente del Club, José León, el 15 de aquel mes, argumentándole que el colectivo Suppopters Sur le pretendía hacer un homenaje en el centro del terreno de juego, contestándole el dirigente a los hinchas que el acto debía celebrarse en el Palco durante el descanso del partido, ya que el árbitro pretendía que el encuentro se jugase a su hora, y eso impedía que aquel homenaje se hiciera a pié de césped; por lo que en el mismo Palco estaría Ruiz de Lopera, dándose Alfonso un abrazo con él. En principio, Jaramillo aceptó la propuesta por atención y deferencia a los Suppopters. Sin embargo, una vez terminada la charla con León, Alfonso recapacitó y pensó:”¿Qué habrá hecho el Sr. Lopera para que yo me dé un abrazo con él?”. Al punto, Alfonso intentó comunicarse sin éxito con José León, hasta que el día en que se supone iba a suceder el homenaje, el 19, el presidente se pone en contacto con él. Alfonso le responde que no encontraba ningún motivo para que se le diera un abrazo a Ruiz de Lopera, a lo que León le contestó en ipso facto: “Alfonso, eres un bético que deja mucho que desear”. Nuestro trianero, ni corto ni perezoso le respondió: “pues ya quisieras tú ser la mitad de bético que yo”. Lo que hemos reproducido fue parte de la carta que Alfonso Jaramillo envió a León, en la que a continuación aquel desbrozó perfectamente su trayectoria en el Real Betis Balompié, quedando demostrado a las claras la diferencia de amor a unos colores entre uno y otro. En este caso la frase bíblica “por sus hechos les conoceréis” no se podía haber aplicado mejor.

En la Historia reciente del Club hubo un día en el que tras algunos años de cierta postración ante la gestión de Ruiz de Lopera, miles de béticos salieron a la calle a protestar ante la desastrosa gestión del principal accionista dela Entidad.Alfonso Jaramillo, podemos decir que fue un artífice importantísimo en el denominado 15-J. Según nos cuenta, unos días antes de que en PNB se gestara el impulsar aquella enorme manifestación del beticismo, se celebró una importantísima asamblea, concretamente en la celebrada un día después tras el descenso en 2009 en partido disputado ante el Real Valladolid: “La situación era desesperada y a los béticos no nos quedaba otra que tirarse a la calle. Así lo expuse vehementemente en aquella Asamblea. ¡Hay que salir a la calle! ¡Los béticos tenemos que irnos a la calle…! Aquellas palabras, que significaron un arengo hacia el beticismo presente, no dudaron de ser ratificadas porla Asambleay por su presidente, José Tirado. Alfonso recuerda que no tuvo arrestos en colocarse en el encabezamiento de una manifestación en la que participaron sesenta y cinco mil béticos procedentes de todos los lugares de la geografía española. “Los que íbamos más al centro de la parte delantera de la aglomeración íbamos del brazo, agarrados, muchos de nosotros éramos los más veteranos, por lo que había que ir con mucho cuidado para no quedarse atrás o para que no hubiera algún aplastamiento. Con independencia del resultado obtenido por semejante concentración, lo que más me enorgulleció fue la gigantesca demostración de beticismo, que demostraba a todas luces que la principal composición del Real Betis es su Afición.”

Hasta aquí, extracto de su biografía, publicada en 2010. De todas formas, en los dos últimos años se habló acerca del nombramiento de Alfonso Jaramillo como Presidente Honorario del Club, sin embargo, personalmente creo que no se buscó una fórmula acertada, como hubiera sido el haber compartido tal honor entre él y José Núñez Naranjo. El Betis tiene una enorme deuda pendiente, no habiéndose, en mi opinión solventada con pasadas invitaciones al Palco. Esperemos que su figura, de alguna manera, quede visualmente integrada en la casa de los béticos, cuando menos mediante la colocación de un busto, visible para la eternidad. Porque Jaramillo no está sólo en el cuarto anillo, su semblante recorre todo el campo, el que nos legó el Manque Pierda, llega más allá, más allá de las fronteras.

 

 Artículo publicado originalmente en Betis Del Ayer