No pretendía que este post fuese más allá de una mera opinión o análisis de una situación que debe empezar, como mínimo, a preocuparnos. No lo pretendía y mucho menos lo deseaba, pero sí decía en la anterior entrega que gestionar un club basándose en la frialdad de los números y ocuparse sólo de los que a la economía se refiere, puede ser a la larga valorado como fruto de la irresponsabilidad.

Más tarde o más temprano dicha irresponsabilidad deja de quedar en entredicho y la mala gestión acaba evidenciando a sus responsables y perjudicando, por desgracia, al club, a su despreciada humanidad, a su impredecible devenir condicionado siempre más allá de lo que los contables puedan controlar, a considerarlo como algo matemático y a la peligrosa incongruencia en la que un mal gestor cae cuando apuesta todo a la carta del libro de cuentas.

No me puedo explicar en qué criterios se han basado para valorar el riesgo económico en el tema de algunos contratos. Si ya entendía que arriesgar 28 millones de € a percibir a partir de junio por ahorrarse en noviembre una cantidad irrisoria en comparación, era producto del despropósito de un irresponsable, menos aún  me puedo explicar cómo entonces firman por 3 años a los 2 meses de entrar en el club, por enchufe y no por méritos o currículum, a un equipo de personas que si no demuestran su capacidad acabarán abocando al mal gestor a la misma tesitura de valorar más los céntimos que el fruto que haya dado dicho equipo y con el impedimento económico de poder mejorar con la rapidez que requiera la situación por que ha vuelto a pillarse los dedos.

De momento llevamos varios meses, y si ya se vislumbraba que cada decisión de dicho equipo de trabajo (equipo, repito, enchufado y sin poder acreditar cualificación para merecer 3 años de contrato) tenía tendencia al fracaso con las bochornosas estadísticas que presentaban y la nula aportación hasta la fecha, ayer, en Córdoba (8 de los 9 fichajes haciendo el ridículo) ya evidenciaron una nefasta serie de decisiones que salpicaron desde a ese equipo pésimo de trabajo como a un gestor responsable de firmarles 3 años sin haber sopesado de antemano cuánto podían repercutir los números “humanizados” en los números de las frías cuentas económicas, y contemplando (preocupado, supongo), cómo vuelve a poner el club que gestiona en zona de riesgo y peligro o cómo cada decisión que ha tomado y contrato que ha firmada se ha convertido en derroche en lugar de inversión y en desasosiego para la parte impredecible de un club que tanto parece haber despreciado y, sobre todo, para los casi 40 mil abonados que han pasado por caja y que merece gente más responsable y cualificada.

Coméntalo en el foro