BETIS 4 BARCELONA 3 67-68 DE POCHOLO PICCHI

La décima Jornada del Campeonato de Liga nos deja a un Betis metido por primera vez en puestos de descenso. Sea como fuere y desde hace muchas jornadas hasta posiblemente hoy, muchos béticos aún se niegan rotundamente a contemplar diversos elementos, entre los que se halla el bajar de Categoría debido a una realidad que está empezando a convertirse en incontestatable como es el hecho de existir una plantilla limitadísima e inferior en muchos aspectos a la mayor parte de los equipos de la 1ª División, la cual, pese a los cambios que Mel ha ido introduciendo hasta el momento, no ha dado con la tecla de un once de garantías mínimas. Porque, tal vez, pese a que el técnico madrileño ha podido cometer muchos errores, casi nadie esconde, me imagino, a estas alturas la impresión de que el descenso podría ser real. Porque ya sólamente no se tiene gol, sino que tampoco parece crearse peligro en la portería ajena, mandar en un partido, o tener una defensa de cierta solidez. Podrá reponerse Rubén, pero ¿ y los laterales ? ¿ y el centro del campo ? ¿ dónde está el stopper ? ¿ quién es el organizador ? Son muchas, muchas las carencias que exuda esta plantilla, fichada casi a coste cero y en la que la mayoría de sus nuevos componentes provienen, o bien de equipos desconocidos, de descartes o de precios bajísimos propios de inversiones de clubes de Segunda División. Para colmo, las rotaciones no parecen dar resultado porque, volviendo a la misma serpiente, falta calidad respecto a los contrarios mientras que el aspecto físico no se queda atrás.

El aviso para navegantes sigue reforzando la idea de que estamos en serio peligro de descenso. Son muchos años y la Historia ofrece números que a la postre marcan la realidad de cada año. Bajo conocimiento de causa, hasta los más optimistas ( obviamente, escudados más bien en el optimismo natural del bético que del acercamiento a la realidad ) mientras que intenten acercarse a la objetividad del frío análisis, se les informará por si aún desconocen las evidencias ( porque confían ciegamente en el Betis que venció sobradamente a un Valencia decadente, y a un Villarreal  -con fatiguitas- aparentemente llamado a estar arriba ) de que el Club de las Trece Barras en la numerosa lista de descensos que lleva a sus castigadas espaldas, ha vencido en casi todos ellos a auténticos postineros del momento: en la 39-40 se ganó por 3-0 al Barcelona y por 3-2 al Sevilla; en la 42-43 ( como dos únicas victorias ) Real Madrid y Ahtlétic de Bilbao cayeron por 3-1 en Heliópolis; en la 65-66 pese a ser colistas, se ganó por 3-0 al Pontevedra y 2-0 de nuevo a los bilbaínos; en la 67-68 la principal alegría llegó con un espléndido 4-3 al Barsa y 4-2 al Las Palmas, respectivos segundos y terceros en aquella Liga; en la 72-73 las víctimas fueron nada menos que los dos equipos madrileños: el Atlético, que además fue campeón de Liga, por 1-0, y el Real, por 2-1, a quien también se le arrancó un empate en el Bernabéu. En el inesperado descenso del 78 volvieron a caer los eternos rivales capitalinos: 4-3 a los rojiblancos y 4-2 a los blancos. Sin embargo, los descensos de las temporadas 88-89 y 90-91 fueron aún más tristes porque no existieron esas victorias brillantes y con el eterno rival se perdieron todos los partidos. En el descenso del año 2000 -también inesperado-, cayeron Barcelona, Zaragoza y Valencia, todos ellos en casa. Por último, cuando se bajó en el 2009, salvo el 1-2 en Nervión, no hubo nada más reseñable. Se ganó a grandes pero se bajó.

Obviamente, se trata de ser alarmista. Existe la impresión de que el Betis presenta un rostro cada vez más pálido, a juzgar por unos números que pensamos parecen ser producto de la falta de calidad mencionada. Por lo tanto, la voz de la crítica, diga lo que diga Mel sobre lo que puede afectar a sus jugadores, debe permanecer y hacer eco de la realidad: No creo que haya club en el que sus aficionados no critiquen y no clamen soluciones cuando el momento lo requiera; desde ya y en los días venideros. Se pide armonía a la Afición, se pasa la semana entre una cosa y otra, y, finalmente, aquellos que buscan apoyo y entrega incondicional nos regalan otra noche más, una noche triste, una manita….que sí, que pese a dejarnos en el puesto dieciocho, pudo ser previsible, más aún cuando nadie preveía el récord del primer gol colchonero, desde el que aún se estaba colgando la bufanda hasta el que estaba con el vaso.

Luego, desactivemos las alarmas en este párrafo….. la pesada máquina de las jornadas ligueras rueda sin cesar, ya que, entre una cosa y otra, el jueves nos visita un renacido Levante, un rival más, y al frente del mismo, el sempiterno enemigo de la causa bética….ése, el que aquí lleva un chaparrón de años sin perder y que cada vez que sus equipos nos marcan goles señala hacia el cielo, según él, a modo de recuerdo para su padre, dando las gracias por habernos de nuevo vencido. ¡ Como si los béticos no tuviéramos sentimientos por nuestros fallecidos, será desgrac,,, er nota !

Deseemos que no prevalezca en lo previsible no ganar el jueves, porque si no lo hacemos….¿ No irá siendo hora de pedir responsabilidades ? ¿ O sería imprevisible ?

Por Rafael Medina “Beticista”.

Publicado originalmente en betisdelayer.com

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