Vlada Stosic

Vlada Stosic. Foto extraída de ABC

Ingenuamente, ahora querrán creer algunos, basándose en ese espíritu romántico y bobo que acompaña al aficionado a cualquier equipo, que el espectáculo bochornoso de ayer, que culmina una caída en espiral del juego del equipo, será un punto de inflexión y que a partir de ahora veremos una cara totalmente distinta en los próximos partidos. Ingenuamente, creo yo.

Es cierto que el encargado de gestionar la plantilla (convocatorias, descartes, alineaciones y cambios) se está equivocando en cómo ha decidido afrontar las competiciones y cómo confecciona las listas para los partidos, tanto en cuestión de convocatorias como en cuestión de alineaciones. Es cierto que el experimento de dividir la plantilla en dos grupos, uno para cada competición, no está yendo más allá de eso, de un experimento. Es cierto que la cuota de responsabilidad en cuanto al ritmo, intensidad y hambre de victoria es tan alta en el entrenador que podemos culparlo directamente a él, ya que si hemos visto que son capaces de correr “como motos” en los primeros partidos no entendemos que hayan dejado de hacerlo en estos últimos. Sí, vamos a empezar por responsabilizar primero al que toma decisiones y así podremos entablar el debate con todas las cartas sobre la mesa.

Pero, y no podía ser de otra manera, habrá que analizar también los mimbres con los que cuenta y valorar lo que nos ha parecido la plantilla en el inicio de la temporada. Pedíamos ver a los jugadores antes de opinar a la ligera, y ya los hemos visto, puede que no lo suficiente, pero ya tenemos un esbozo del resultado parece ser que pueden darnos.

Seguimos coincidiendo en el mensaje inicial: Hemos mejorado en la portería. Aquí hubo un pequeño debate sobre cual debería de ganarse la titularidad. De momento, parece ser que no hay una diferencia abismal entre uno y otro, y que, vistas las actuaciones de Sara, no es una locura que se haya decantado por el argentino en detrimento de Andersen. Tanto monta…

Sigo pensando que el año pasado teníamos mejor cubierto el puesto de centrales, ya que creo que Mario era el mejor central que teníamos y con diferencia. Figueras no es mal central, pero no es Mario.

Lo de los laterales es preocupante. No sólo el hecho de que tengamos dos laterales nefastos, como son el caso de Nacho y Chica, sino que, por desgracia, los que han venido no tienen intención alguna de superar un reto tan fácil y no parece que quieran ni siquiera crear debate. Lo dicho, preocupante.

En el centro del campo está la cosa complicada. Yo creía que habíamos mejorado en esa parcela, entre otras cosas por que nunca fue Beñat santo de mi devoción (de hecho aún no he oído a nadie que lo eche de menos), pero no sabemos si Verdú ha venido de vacaciones o es un hermano gemelo del Verdú que todos hemos visto ofrecer un gran nivel durante tanto tiempo. Cañas y Rubén Pérez son sustituidos por Reyes y Torres, y ahí creo que sí mejoran, aunque no como para tirar cohetes. Luego está Nosa, que para mi gusto es de lo poquito “diferente” que tiene el equipo en esa parcela del campo, Salva Sevilla, que ya ha cumplido esta temporada y al que La Ponferradina le queda grande y un Matilla que ha pasado a ofrecernos lo mejor del centro del campo del equipo. Si Matilla es el mejor centrocampista…

Lo de la delantera es catastrófico. Le regalamos una ficha a Juankar, hemos de suponer que viene para completar el número necesario de jugadores para los partidillos de los entrenamientos. Una y otra vez se le da la oportunidad a un Vadillo que sigue sin terminar una jugada de manera decente y productiva. Hemos cambiado a Campbell y Pabón por dos jugadores de segunda como Cedrick y Juanfran, y se nos ha caído el “endiosado” y tenemos para sustituirlo a otro jugador decentito en segunda como es Chuli, que es cualquier cosa menos Chuli… Ah, por desgracia para nosotros, han traído a otro Molina, quizás más malo aún, y ahora en lugar de uno tenemos a dos. Y querrá la gente que se marquen goles… Aquí volvemos al comentario del principio, donde hablaba de la ingenuidad y del romanticismo.

O sea, seguimos con un entrenador al que le cuesta gestionar dos competiciones y que ahora tiene que gestionar tres. A eso hay que añadirle que tiene el 70% de la plantilla con un nivel decentito para segunda y en la que se salvan muy poquitos. De hecho, aparte del portero, si el lateral con más entrega es Chica, si el central con el que nos encontramos más seguros es Amaya, si el centrocampista indiscutible en liga es Matilla, si el que ha destacado ha sido en esa parcela ha sido Salva Sevilla y si el que más peligro crea es Cedrick… ya me diréis si el nivel se ha devaluado o no, y si no es de ingenuos aspirar a competir decentemente o pensar que cualquier derrota servirá como punto de inflexión.

Por Tosporiguá