Lopera sale de los juzgados
 
A estas alturas, a nadie debería sorprender lo que ha sucedido hoy en los juzgados con la negativa de Lopera a declarar. El antiguo máximo accionista, cuyos bien pagados abogados están más pendiente de encontrar un resquicio para solicitar la nulidad del proceso que de aportar pruebas de la inocencia de su defendido, calla para no decir algo inadecuado o “que pueda ser usado en su contra”. Hacen bien, pues, los especialistas que le defienden en aconsejarle un silencio tan prudente como necesario si tenemos en cuenta los antecedentes del imputado.
 
Su señoría le ha leído al Sr. Lopera un durísimo escrito de imputación del que destacan frases extraídas literalmente como que el Real Betis era “una fuente inagotable de negocio, del que obtuvo beneficios de 25 millones de euros a través de sus empresas Tegasa y Encadesa y lo perjudicó en la misma cantidad”. Ciertamente, nada que no supiéramos.
 
Tampoco sorprende, en este caso, la actitud de la fiscalía, cuyo comportamiento en este proceso y otros cuantos del mismo juzgado que no nos incumbe, ha consistido, básicamente, en entorpecer, retrasar, enmarañar y enredar al límite de lo permisible y de lo tolerable en derecho, algo especialmente grave al tratarse del Ministerio Fiscal que, en teoría, defiende los intereses de quienes lo pagamos.
 
Aún menos le extrañaría a nadie, vista la contundencia de las pruebas, una sentencia condenatoria contra el Sr. Lopera. Si el proceso que contra él se lleva a cabo en el juzgado de la Sra. Alaya cotizase en webs de apuestas como  sports.bwin.es/es/sports posiblemente se pagaría 10 a 1 una hipotética declaración de inocencia.
 
Siendo todo lo anteriormente expuesto tan claro como poco sorprendente en este momento del proceso, sí resulta especialmente llamativa la actitud de la prensa con todos los acontecimientos por los que estamos pasando en estos días. Si hace unos pocos años, prácticamente la totalidad de los medios mostraban una comedida neutralidad (cuando no una combativa adhesión al Sr. Lopera), hoy, con el equipo en descenso, con la secretaría técnica elegida a dedo y mostrando su incompetencia, la planta noble repleta de cargos tan superfluos como de dudosa adjudicación, un entrenador sin rumbo y el más que dudoso trámite de cesión de activos a la opaca Fundación Real Betis que tenemos en el horizonte, los mismos medios que ahora informan sin prejuicios de la actualidad judicial, se dedican a cantar los aciertos del consejo en cualquier materia deportiva, económica o institucional sin sonrojo alguno y sin la menor percepción de crítica.
 
Quizás, dentro de unos años, los mismos que llevamos de proceso contra Lopera, podamos leer artículos en los que se reconozcan los errores que desde esta web denunciamos a diario. Pero entonces, como ahora, será tarde para recuperar credibilidad. Toca esperar.