Nos hallamos ante una impresionante lección de derecho que deja a la fiscalía, cuya impresentable actuación en este proceso tendría consecuencias en cualquier país medianamente serio, con las vergüenzas al aire y sin posibilidad de reacción, pese a que las partes pueden recurrir el auto en 3 días.

 

Lopera no sólo tiene que depositar 25 millones de euros como fianza, sino que es apartado de cualquier cargo en el club y le son retirados los derechos políticos de las acciones de Farusa con las que controlaba y parasitaba al Real Betis. La maraña de empresas y de intereses que ha ido creando de forma burda durante estos 18 años, está empezando a ser desmontada con una precisión quirúrgica por parte de una jueza que nos ha dado una hermosa lección de cómo aplicar uno de los pilares básicos de nuestro ordenamiento jurídico: todos somos iguales ante la ley y quien menos recursos tiene puede demandar al poderoso sin que le sea exigida una caución de gran cuantía fuera del alcance de sus posibilidades.

 

 

El camino sigue siendo largo y sigue siendo difícil, pues los apoyos e influencias del imputado están a la altura de sus recursos, pero hoy ha cambiado el Betis definitivamente. Hoy es un día grande. Mucho.